La palabra “Coach” no es sino un término inglés que traducido al español sería “entrenador”.
Entrenadores o Coaches los hay en muchas categorías, en el deporte, en la música, en el cine, todos ellos con un claro objetivo, sacar de sus coachees el máximo potencial que puedan observar, llevándolos a ser su mejor versión y al logro de sus objetivos con éxito.

El entrenador o “Coach” aplica sus conocimientos para la mejora de aptitudes físicas o mentales, orientándose fundamentalmente en el beneficio del que se somete al aprendizaje.

La cuestión es…

¿porqué no beneficiarte del acompañamiento de un “Coach” que te lleve al desarrollo de tus talentos?

¿porqué no conocer herramientas que te dirijan a conseguir tus objetivos con éxito?.

 A la gran mayoría de las personas no nos enseñaron como gestionarnos como seres humanos que somos, como sobrepasar las vicisitudes de la vida, como gestionar las emociones, como comprender nuestros vacíos…

La figura del “Life Coach” o el “Coaching personal” aparece con la idea de acompañarte en ese proceso de crecimiento y logro personal o profesional.

 La International Coach Federation define el “coaching”: “como un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo con clientes que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional.”

Un coach no es un terapeuta o psicólogo.

  • No da soluciones
  • No aconseja
  • No cura
  • No corrige
  • No dice que hay que hacer

El coachee (cliente) es el mayor experto en su vida personal y profesional, es un ser creativo, completo y lleno de recursos, por lo que el coach lo que hace es ayudarle a :

  • Descubrir, aclarar y definir lo que el coachee quiere, sus objetivos.
  • Estimula el auto-descubrimiento del cliente.
  • Suscita soluciones y estrategias generadas por el propio cliente en el proceso.
  • Mantiene al cliente en una actitud responsable y consecuente.

Por tanto los beneficios que recibe la persona son:

  • Mayor desarrollo de sus capacidades y fortalezas.
  • Mayor eficiencia en sus objetivos y en el disfrute de las cosas.
  • Toma de decisiones con mayor conciencia.
  • Mayor confianza en uno mismo, lo que mejora su autoestima.
  • Mejora de la gestión de sus emociones.
  • Capacidad de arriesgar por aquello que quiere y llegar a liderar su propia vida.

En resumen hablamos de un PROCESO  que nos lleva al AUTOCONOCIMIENTO- a la AUTOCONFIANZA y finalmente al AUTOLIDERAZGO.